jueves, 27 de mayo de 2010

Un legado



El pasado martes asistimos con mi hija a los actos patrios en la 9 de Julio. La explicación más simple que pude brindarle es que estábamos todos festejando el cumpleaños de Argentina. ¿Fue realmente así?

Desde este espacio, me ocupé antes del rol de la dirigencia política (y de la blogósfera oficialista) durante los festejos por el Bicentenario. Pero elijo ahora dejar de lado ese aspecto, y centrarme en otro, bastante más importante: ¿cómo logramos que la próxima vez que nuestra Nación cumpla nuevos 100 años, nos encontremos en un franco camino de ascenso evolutivo? ¿Cuál será nuestra legado, de cara al próximo centenario?


De más está aclarar que esta preocupación surge no sólo de mis inquietudes como ciudadano, sino también como padre. Si se quiere, la pregunta podría reformularse de la siguiente manera: ¿cómo guiamos a las próximas generaciones hacia un mejor futuro, una sociedad más abarcativa?

Por mi lado, y aún sin tener aún un atisbo siquiera de respuesta completa ante semejante interrogante, me ocuparé por asegurarme que mi primogénita entienda que el mismísimo concepto de Nación implica incluir en lugar de excluir. De nada sirve gobernar para un grupo determinado de argentinos, cuando hay otros grupos que sufren insatisfacciones básicas groseras, u otros que son dejados de lado arbitrariamente.

Sé que no es mucho, pero es al menos un punto de partida
. Cuento con al menos un sueño, en el cual la dirigencia de 2110 aprenda de la lección que le propinó el pueblo los pasados días, y se sume a unos festejos realmente apartidarios y apolíticos. De todos, como debe ser.

Pd. La foto la obtuve de este sitio, con el cual me topé en la cuenta disidente en Twitter. Tremendas fotos de nuestras fiestas mayas.

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5 comentarios:

  1. Muy buenas las fotos del link.
    Gracias Disidente.

    Coincido contigo: el camino es el indicado.

    Anibal C.

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  2. Buena nota y buena foto.

    Y adelante con inculcarle a tus hijos el supremo valor de la exclusión

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  3. Comparto tu anhelo e inquietud. También tengo un hijo de apenas 2 años. Y ciertamente me preocupa el país que le estamos dejando...

    A veces me pregunto, como sera todo cuando él tenga 20 o 25 años; y deba arreglarse solo? Y sinceramente me asusta la imagen que inmediatamente se me genera...

    Espero que la cosa cambie, y se encauce positivamente!

    salutte!

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  4. Me permito pensar en que se puede mejorar siempre. Hace algo más de 30 años imagino q era imposible para algunos padres ver un futuro próspero para sus hijos. Se podría pensar que es básico lo que digo, pero algo cambió y mejoró, aunq todavia falta mucho... demasiado talvez. Hacen falta personas honestas que limpien la mugre que todavia queda y que va sentando las bases de un país que podría ser, cuando menos, digno. Pensemos mucho todos al momento de elegir nuestros gobernantes. Es un llamado a la solidaridad. Por nosotros y las futuras generaciones.
    V

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