miércoles, 21 de marzo de 2012

El Relato rodea tambien a Campora


El "Chino" Navarro acaba de sostener en TN que "los de La Campora son hijos de la rebeldia". Y lo dijo sin ponerse colorado.

En momentos en que los "chicos" de La Campora estan siendo sujeto de varios cuestionamientos, desde sectores afines del Kirchnerismo insisten en defender a estos "jovenes que se re-encontraron con la politica".

En su propio sitio web, sostienen que "cada vez que se le pega desde los medios ultraantikirchneristas a La Cámpora, en realidad, el tiro es por elevación a Cristina", dando a entender que ellos mismos se consideran la eventual continuidad del Kirchnerismo.

La mera eleccion del apellido del Tio como nombre para su agrupacion ya demuestra cuales son las hipoteticas cualidades que se valoran entre las huestes de la nueva generacion de "revolucionarios". Campora es sinonimo de lealtad. Lejos de ser un revolucionario, fue su ciega y muda lealtad la virtud que siempre se le destaco al oriundo de San Andres de Giles. No posee otro atributo mas importante que ese: su sumisa lealtad.

Siempre cuidadosamente elegantes, Recalde Jr. y el marxista Kicillof (dicho esto sin animos peyorativos, claro), no parecen siquiera a simple vista, revolucionarios. Ni Korda podria transformar en revolucionarios a estos cahorros Kirchneristas que se visten como yuppies de Wall Street.

Pero mas alla de su puntillosa preocupacion por su apariencia estetica, tampoco son muy nacionalistas con sus finanzas personales: nadie podria tildar de nac&pop la
inversion en Uruguay del vice-ministro de Economia...

El Relato por un lado, la realidad por otro.

Sea como fuere, la agrupacion que reune a los autodeclarados herederos del Kirchnerismo carga con el karma de haber tomado su nombre de quien tuviera al brujo Lopez Rega como su Ministro de Bienestar Social, hecho que seguramente elijan ignorar.

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domingo, 26 de febrero de 2012

Volver y decir basta

Una semana absolutamente desconectados de la sociedad, esta vez por estar escalando en el Cordon del Plata en Mendoza, implica casi siempre una dura confrontacion con la realidad de la Argentina Kirchnerista.

Leemos estupefactos sobre la tragedia de Once, y brota el estupor cuando nos enteramos que CK se ha recluido en silencio en Santa Cruz, mientras al vice Boudou se lo observa sonriente en el TC de Mar de Ajo, asistiendo a un nuevo despilfarro nacional "para todos".

Pero somos tambien nosotros responsables de todo esto. Directa o indirectamente, toleramos esta situacion, al no actuar al respecto. Al no decir basta. Al permitir desmanejos de un gobierno que hace, literalmente, lo que quiere y (por sobre todo), como quiere.

Aqui, desde "Nos Vemos", nos animamos a empezar a actuar. Timida, pero decididamente. Y decimos: el limite lo ponemos nosotros, los ciudadanos argentinos.

Como dijimos, volvimos hoy de Mendoza, hace apenas 2 horas. Tras el aterrizaje en el Aeroparque Metropolitano, esperamos pacientes en la eterna fila de taxis. Camara en mano, tal como habiamos estado toda la semana en la provincia cuyana, registramos estos 20 segundos en los que se observa, clara y cabalmente, como se cobra "peaje" en la mencionada parada de taxis. Esto sucedio hoy, domingo 26 de febrero, a las 11:49.



Es poco. Lo sabemos. Pero al menos se expone y deja en evidencia una situacion delictiva. Sirva como mero y simple ejemplo.

Digamos basta.

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miércoles, 7 de diciembre de 2011

Con las leyes, un Perro




En su columna de Página 12 de hoy, Horacio Verbitsky hace su descargo por las críticas recibidas tras su exabrupto sobre Cobos y la jura del nuevo mandato que asegurará 12 años de gobierno Kirchnerista.

Tildando de “humorada” su soez insulto, el Canino responde atacando a cada uno de quiénes osaron criticar sus insolentes palabras. Sucede que el Gozque, fiel a su naturaleza, ladra mucho. Pero como tal, es también pequeño.

El Sabueso confunde, o malinterpreta, la letra de nuestra Constitución Nacional. Este hecho no debería sorprendernos, atento al sus pecados juveniles cuando Cachorro.

Escribe el Can:

“Lástima que mi querido amigo Gil Lavedra, que tiene su Ravignani bien leído y que fue coautor de la reforma de 1994, no se haya acordado de la cultura cívica cuando el vicepresidente tergiversó el privilegio de desempatar a favor del Poder Ejecutivo que integra y en una situación crucial votó en contra, sin animarse siquiera a decirlo con claridad. Me hubiera gustado escucharle alguna opinión sobre la constitucionalidad de ese voto, no emitido por un legislador que responde a sus convicciones, sino por el representante del Ejecutivo en el Congreso”.

Antes de explicar que durante aquella votación por la 125 Cobos no actuó como representante del Poder Ejecutivo, no podemos dejar de notar la evolución del Faldero, actualmente sí preocupado por la constitucionalidad de algunos actos. Es un avance, y como tal, se celebra. El recurso de la marginalidad ha quedado, pues, apenas como un recuerdo de su imberbe juventud.


Leemos en La Nación una esclarecedora columna de Féliz Loñ:

“La Constitución Nacional establece que "el Poder Ejecutivo será desempeñado por un ciudadano con el título de 'Presidente de la Nación Argentina' " (art. 87). De la expresión "por un ciudadano" se desprende que el Poder Ejecutivo es unipersonal.

También la Carta Magna consigna que "en caso de enfermedad, ausencia de la Capital, muerte, renuncia o destitución del presidente, el Poder Ejecutivo será ejercido por el vicepresidente de la Nación" (art. 88). Este precepto indica que el vicepresidente no integra el Poder Ejecutivo porque solamente lo ejercerá en las situaciones que contempla la norma.

Cabe preguntarse qué pasa cuando el vicepresidente no desempeña la presidencia. La Carta Magna (art. 57) resuelve la situación diciendo que "el vicepresidente de la Nación será el presidente del Senado; pero no tendrá voto sino en el caso que haya empate en la votación". Es decir, que el vicepresidente tiene a su cargo la presidencia del Senado que es una función distinta a la del desempeño del Poder Ejecutivo. Por consiguiente, el presidente y el vicepresidente tienen atribuciones específicas que no se superponen ni entrecruzan.

En ocasión de la crisis del campo de 2008, Julio Cobos actuó exclusivamente como presidente del Senado al desempatar la paridad de la votación de los senadores (..). La Ley Fundamental, no da ninguna indicación acerca de cómo se debe desigualar la votación. Así, desde el ángulo constitucional, la actuación de Cobos no mereció ningún reproche”.






A la cucha, Horacio.







Pd. En este anterior post comentamos otra columna de Verbitsky en Página 12.








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martes, 6 de diciembre de 2011

La mitad de entonces, y la mitad de ahora - La (otra) columna de Fito Paez




Nunca Argentina estuvo menos misteriosa que hoy. Nunca estuvo más lejos de ser ese país deseado por todos. Hoy hecha un estropajo, convertida en una feria de electrodomésticos, LEDs y autos que vende libros igual que hamburguesas, la mitad de sus habitantes vuelve a celebrar su fiesta de pequeñas conveniencias. A la mitad de los argentinos le gusta tener el bolsillo lleno, a costa de qué, no importa. A la mitad de los argentinos le encanta aparentar más que ser. No porque no puedan. Es que no quieren ser. Y lo que esa mitad está siendo o en lo que se está transformando, cada vez con más vehemencia desde hace casi una década, repugna. Hablo por la aplastante mayoría kirchnerista que se impuso con el límpido voto nac&pop, que hoy probablemente se esconda bajo algún disfraz progresista, como lo hicieron los que “no votaron a Menem la segunda vez”, por la vergüenza que implica saberse mezquinos.


Aquí la mitad de los argentinos prefiere seguir intentando resolver el mundo desde las mesas de los bares, descubrirse ahora como enemigos de los medios, y atontándose cada vez más con el ahora libremente distribuido fútbol para todos porque “a la gente le gusta divertirse”, asistir a cualquier evento político a cambio de favores y retornos, sentirse molesto ante cualquier idea distinta a la propia, casi como si se hablara de “lo que no se puede nombrar” o pasar el día tuiteando estupideces que no le interesan a nadie. Mirar para otro lado si es necesario y afecta los intereses morales y económicos del puntero de turno y siempre, siempre hacer caso a lo que manda la lealtad y los buenos compañeros.

Da asco la mitad de Argentina. Hace tiempo que lo vengo sintiendo. Es difícil de diagnosticarse algo tan pesado. Pero por el momento no cabe otra. Dícese así: “Repulsión por la mitad de un país que supo ser maravilloso con gente maravillosa”, “efecto de decepción profunda ante la necedad general de un país que supo ser modelo de casa y vanguardia en el mundo entero”, “acceso de risa histérica que aniquila el humor y conduce a la sicosis”, “efecto manicomio”. Siento que el cuerpo celeste del país se retuerce en arcadas al ver a toda esta jauría de ineptos e incapaces llevar por sus calles una corona de oro, que hoy les corresponde por el voto popular pero que no está hecha a su medida.


No quiero eufemismos.


Argentina quiere un gobierno que sea diga progresista. Pero es un progresismo de mentirillas. Simplones escondiéndose detrás de la máscara siniestra de las fuerzas ocultas inmanentes de la Argentina, que no van a entregar tan fácilmente lo que siempre tuvieron: las riendas del poder, la ignorancia y la hipocresía de este país. Gente con ideas para pocos, pero con discursos para muchos. Gente egoísta, pero con un discursivo afán por el resto. Gente con swing, pero también con suculentas y propias DDJJs. Eso es lo que la mitad de la República Argentina quiere para sí misma.





NOTA: Son pocas, muy pocas, las palabras que se cambiaron del texto original del amigo Fito. ¿Se espantarán ellos ahora?



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lunes, 21 de noviembre de 2011

¿No será hora?



Estamos posteando poco. Muy poco. Pero por el momento, es lo que hay.

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Semanas atrás participamos de un interesante intercambio epistolar entre compañeros universitarios. De extracción heterogénea, coexisten dentro del grupo visiones afines y poco afines al Kirchnerismo. Como la vida misma, ¿vió?

De origen trivial, la cadena de mails se tornó política al mencionar las restricciones a la compra de dólares, hecho que algunos de los destinatarios de los correos no tardaron en tildar de corralito cambiario. Hubo allí, en ese momento, una respuesta interesante de uno de los integrantes del debate. El amigo en cuestión sostuvo que (va intento de resumen): la sumatoria de todos los “votos sociales”, incluyendo a los que votaron a Binner, imlpica un 71% que se manifestó por medidas con mayor intervención del estado en la economía.

Nos preguntamos: ¿es la restricción a la compra de dólares es una medida social?

Nos respondemos: Más medida social es reducir la inflación (que no tenemos, según el mundo kirchnerista).
Sucede que un Kicrhnerista es un enamorado de la palabra, especialmente si es la propia.


Por momentos, quisiera vivir en ese mundo en el que los Kirchneristas dicen que vivimos...


Amantes de la cosmética discursiva, un Kirchnerista bregaría enfáticamente por las restricciones a la compra de divisas extranjeres, pero no tendría reparo moral alguno en defender y justificar la compra de US$ 2 millones por parte del bueno de Néstor durante el primer mandato de su señora esposa.


La avidez por el dólar no la generaron los medios, enemigos recurrentes de este Kirchnerismo tardío. La generó la propia administración, al instrumentar restricciones al acceso a la moneda en la que ahorran todos los argentinos, incluidos los funcionarios públicos del espectro nac&pop. Sus DDJJ Patrimoniales hablan por si sólas.


Para concluir, seguimos con el fin del relato epistolar.

Sostuvo alguno del bando contrario: Sean progresistas en serio, no sean amantes de la cosmética discursiva. Hoy, un inversor con un plazo fijo de US$ 1 millón no paga Ganancias, mientras que el Camionero paga Ganancias sobre sus 7 lucas de sueldo. Van 8 años de gobierno que se dice progresista… Y ya se aseguraron 4 más. ¿No será hora de ser progresistas en serio?

Y es esa una buena pregunta….






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martes, 1 de noviembre de 2011

Sesgo educativo: ¿adoctrinamiento?



Impulsado por la novedad de una nueva suspensión de clases en la Provincia de Buenos Aires, esta vez fruto de una "jornada de debate sobre la violencia contra docentes", nos pusimos a investigar el sitio de la Dirección General de Cultura y Educación provincial.

Nos detuvimos en ABC, publicación para docentes que hasta dos veces por año emite la mencionada Dirección. Veamos el contenido de los últimos 5 números:

1. Edición número 8 (abril 2011). Nota de tapa a Juan Pablo Feinmann. Además, una columna de opinión sobre "Los Medios en la Escuela", escrita por el asiduo invitado a 678 Hernán Brienza.

2. Edición número 7 (octubre 2010). Columna de opinión sobre "Los Medios en la Escuela" escrita por otro recurrente abonado a 678, Eduardo Anguita.

3. Edición número 6 (abril de 2010). Nota de tapa a Estela de Carlotto.

4. Edición número 5 (abril 2009). Nota de tapa al converso Víctor Hugo Morales.

5. Edición número 4 (noviembre 2008). Columna de opinión sobre "Los Medios en la Escuela" escrita por el periodista oficialista de Página 12 Eduardo Aliverti.

No hya caso: para el Kirchnerismo, la diversidad bien entendida es la que empieza y termina en un mero discurso.

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