viernes, 22 de febrero de 2013

Palabras que matan y árboles que mueren de pie



Finalmente, en el acto del lanzamiento de la señal televisiva DeporTV, la presidente se refirió por fin a la "tragedia" de Once. Casi un año más tarde.


Varios analistas han señalado ya huidiza reacción del Kirchnerismo frente a las grandes tragedias nacionales: Crogmañon, en el caso de Néstor, Once en el caso de Cristina. Ambos, en lugar de hacer frente al drama humano, volaron hacia el Sur en silencio, sin hacer declaraciones. Ante estas mal llamadas "desgracias", a ambos les faltó valentía para reconocer lo endeble del Relato que sostienen. Huyeron a Calafate, tal vez avergonzados de su primaria responsabilidad en la cuantiosa pérdida humana.

La construcción del discurso oficialista suele sustentarse en un omnipresente aparato propagandístico, que martilla incesantemente tanto en la reiteración de Cadenas Nacional de escaza urgencia y en el despilfarro del Fútbol para Todos, así como también en la multiplicidad de plataformas mediáticas con apoyo estatal, ya sea directo o indirecto. El criminal accidente de Once refleja, sin sutilezas, el derrumbe de las palabras Kirchneristas:

Un genuino progresismo no podría avalar el calamitoso estado de los servicios ferroviarios del país, principal medio de transporte urbano para las clases medias y bajas. Un genuino progresismo no toleraría solventar con US$ 2.000 millones al año a la endémicamente deficiente Aerolíneas Argentinas y sus vuelos internacionales a Miami y Europa.
Un país con verdadera conciencia social no podría aceptar que, habiendo provincias afectadas por desnutrición infantil, se gasten (no hay otra palabra) millones de pesos en la transmisión de Fútbol por TV. Corolario: Aún cuando la mitad de los estudiantes jamás terminarán el Secundario, al menos podrán juntarse a ver fóbal por la tele K.
¿Qué decir, asimismo, sobre el millonario despilfarro en publicidad oficial? ¿Cómo catalogar los indecentes aumentos en las dietas del Congreso y otros funcionario públicos, cuando solamente 3 provincias tienen asegurados el inicio de clases por los problemas salariales de los docentes?

Deberíamos preguntarnos, pues, sobre la verdadera preocupación del Kirchnerismo. ¿Qué desvela al Oficialismo? ¿Qué lo motiva? ¿Qué es lo que le quita el sueño?
¿Son, tal vez, las cuestiones sociales?
¿Es sostener la construcción fantasiosa del mundo paralelo en que nos quieren hacer creer que vivimos?
¿Es acaso Clarín, la verdadera obsesión del Kirchnerismo?

Cuando la realidad golpea, suele hacerlo con violencia y con dolor. La realidad tiene por costumbre pegar donde más duele, sin demasiados preámbulos.

Las cincuenta y un vidas humanas perdidas en Once componen la tragedia de la farsa Kirchnerista. Un “modelo” sin cimientos más que las palabras, concluye irremediablemente en criminales accidentes como el ocurrido un año atrás.

El principal acto de gobierno del Kirchnerismo es hacernos creer. Y poco más que eso.

Ayer, en Tecnópolis, Fernández de Kirchner dedicó las siguientes 207 palabras a lo ocurrido la triste mañana del 22 de Febrero de 2012:

También – porque hay que acordarse de todo también – queremos recordar y rendir un homenaje: mañana se cumple un año de la tragedia de Once y queremos también rendir un homenaje y un recuerdo a todas las víctimas, un abrazo solidario fuerte a todos sus familiares. Yo sé que la pérdida de un ser querido es irrecuperable e irreparable, nadie lo puede suplir, nadie lo puede reparar, pero bueno, allí está la Justicia para determinar responsabilidades seguramente, pero así todo, con justicia, con reparación económica o lo que fuere, la vida no vuelve y la vida de un ser querido, de un ser humano es algo muy valioso y muy doloroso perderla. Así que un abrazo para todos ellos.
Y también porque hoy… la vida es así, es alegría y tristezas, no estamos siempre alegres y siempre tristes, nos tocan momentos difíciles, hay que apechugar y salir adelante. De acá la miro a Estela, ¿cuántos años – Estela – pidiendo Justicia? 35 años pidiendo Justicia las Abuelas, las Madres y recién, después de 35 años, está llegando la justicia. Así que también es importante saber que la vida es así, con momentos duros, con momentos difíciles, pero también con momentos de alegría, de recuerdo, de memoria y de mucho respeto”.

La vida es así, podríamos resumir como todo esfuerzo de empatía por parte de una sorprendentemente cruel y fría Fernández de Kirchner. Y ante el persistente reclamo de los familiares por Justicia, la presidente intentó calmar las aguas apelando al ejemplo de paciencia que debieron sufrir otras víctimas de un Estado criminal.

Inmediatamente a continuación de sus breves y crueles palabras para los familiares de Once, Fernández de Kirchner destinó 326 palabras a los árboles del predio de Tecnópolis

Alejandro Casona, en una de sus más conocidas obras, introduce un personaje hacedor de ilusiones benéficas. Pero en la Argentina Kirchenristas, algunas ilusiones terminan en tragedia. No todos tienen la dignidad de poder morir de pie.

Cruel ironía.

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